La disuasión nuclear, ¿Mito o realidad?
Es sabido que el arma nuclear sólo ha sido empleada operacionalmente dos veces en la historia, con una separación de pocos días, en el mismo teatro de operaciones, por parte de la misma potencia y en el contexto de una guerra que fue la más sangrienta en la historia de la humanidad, que en ese momento ya se había cobrado decenas de millones de muertos incluyendo centenares de miles de victimas bombardeadas indiscriminadamente desde el aire, en una totalización de la guerra que convertía a la población civil en blanco estratégico en concepto de pilar del estado contra el que se combatía; A los pocos días de estos bombardeos nucleares, Japón se rendía incondicionalmente. El arma nuclear se ajustaba a esta idea: Una sola bomba era capaz de arrasar una ciudad entera, y unas pocas armas nucleares podian bastar para diezmar a la población civil de un país, haciendole insostenible la conducción de una guerra a gran escala, o sometiendolo al exterminio incluso. En esta primera etapa del Monopolio nuclear estadounidense, la mayoría de objetivos asignados al Strategic Air Command en la Unión Sovietica se concentraba en grandes centros urbano-industriales. De esta manera, aunque el Ejército Rojo gozase de una superioridad convencional en Europa que no perdería en toda la guerra fría, la teoría de la disuasión nuclear sostenía que no podría arriesgarse a ejecutar este movimiento por los costes que esto supondría en millones de vidas y destrucción material en los centros que podían sostener esta expansión.
El sentido "disuasión" quedaba asociado al arma nuclear desde entonces hasta hoy día: Según Ward Wilson el concepto de destrucción urbana quedaba en el corazón de la disuasión nuclear, como prominentes estrategas nucleares seguían afirmando en los años 60 y años 80 a pesar de otras declaraciones oficiales como la de McNamara que sostenía que el poder nuclear debía emplearse para neutralizar la capacidad militar del enemigo, la doctrina que dio en llamarse del "First Use"; Aplicando esta idea a los campos de batalla, la OTAN también hacía del armamento nuclear su gran baluarte defensivo frente a los ejercitos convencionales del Pacto de Varsovia, una doctrina que no abandonó hasta el final de la guerra fría. En todo caso la escalada hacia un uso orientado hacia la destrucción de ciudades es dificilmente controlable; Más en potencias nucleares con un pequeño número de cabezas que no podrian permitirse un extenso uso de las mismas en un contexto meramente táctico y en su lugar las enfocarían más a roles estratégicos. En caso de escalada armada no es probable que Norcorea emplease una de las pocas cabezas nucleares que se le estiman en atacar una división blindada surcoreana o una base naval japonesa. Esta es una de las razones también por la que a la Sudáfrica del Apartheid le fue irrelevante tener unas pocas cabezas nucleares en sus arsenales cuando el ejército cubano amenazó, en 1988, con cruzar la frontera Namibia y no parar hasta sudáfrica con miles de hombres y cientos de carros de combate, y en su lugar tuvo que ceder y retirarse. Eran unas pocas armas demasiado valiosas contra ese blanco contra el que su efectividad sería menor, y las consecuencias aunque fuese del uso táctico de esas armas contra el ejército cubano podrían ser muy graves en el plano internacional, donde Sudáfrica era ya un país paria y Cuba contaba en cambio con una asociación con una de las dos superpotencias.
Precisamente, la naturaleza política inherente al armamento nuclear es otro factor vinculado a esta ecuación. Sudáfrica no podría asumir el coste político de lanzar un arma nuclear contra el ejército cubano, corriendo el riesgo de perder sus vectores lanzadores (Exclusivamente aviones Camberra o Buccaneer) antes de hacerlo. Pero tampoco podía hacer lo propio contra ninguna gran ciudad africana como Luanda; El coste político sería aun mayor, podría esperar una represalia semejante, y estas armas nucleares no podrían aniquilar a la poblacion de sus países enemigos que al final exterminarían a los blancos afrikaner. Estados Unidos tampoco podía permitirse el coste politico del uso de las armas nucleares en los conflictos de la guerra fría, e incluso en una fase temprana de la misma destituyo fulminantemente al general MacArthur por sugerir su uso contra los comunistas en Corea. Y lo mismo se repitió en cada conflicto de la guerra fría: EEUU no pudo derrotar a Vietnam del Norte valiendose ni de la disuasión nuclear ni de la supuesta capacidad del arma definitiva para hacer claudicar a cualquier enemigo; Su mismo uso estaba vetado politicamente desde antes de que se rompiera el monopolio nuclear. China tampoco pudo hacer uso del arma nuclear en su invasión de Vietnam en 1979, de donde al final tuvo que retirarse. La URSS tampoco lo hizo en Afganistán. Los británicos no pudieron impedir con su entonces reciente capacidad nuclear la nacionalización del Canal de Suez ni su retirada tras la guerra de 1956. Y los británicos vivieron un conflicto bilateral en 1982 donde se vieron agredidos -la disuasión nuclear fue inútil-, donde ganaron convencionalmente pero no hubieran podido utilizar el arma nuclear para cambiar las tornas caso de haber perdido. Y esto por no hablar de actores asimétricos como Hizbolá o Hamás contra Israel o Al Qaeda contra EEUU.
Puede argumentarse que esto se debió al contexto de la guerra fría, donde convenía no caldear mucho el ambiente pulsando los botones del Arma nuclear, el "ultima ratio regis". Pero de la misma forma puede argumentarse que, segun parece, ciertos mandos del Ejército Rojo plantearon la posibilidad de la conquista total de Europa Occidental en planes con y sin armas nucleares, ateniendose a la casi segura posibilidad de que la OTAN emplease armamento nuclear táctico en su contra pero sin creer que fuese a arriesgarse a la escalada al plano estratégico: Consideraban que la vastísima URSS podía resistir mejor un intercambio masivo de ojivas nucleares que su adversario estadounidense, mucho menor en dimensiones, con poblacion acostumbrada a un estilo de vida más cómodo, y que los estadounidenses, sabiendo esto, no arriesgarían a lanzarse a una guerra a escala total capaz de destruir el planeta tierra cuando se les presentase el hecho consumado del avance de las divisiones acorazadas soviéticas. Afortunadamente el Politburó fue siempre mucho más cauto en este sentido, y este peso político -no militar- de las armas nucleares fue el determinante.
Además, el mismo planteamiento de fondo (Destrucción urbana provocando el colapso de sociedades enteras) fue el aplicado en el nacimiento del bombardeo estratégico como arma desde el fin de la Primera Guerra Mundial, y aunque tuvo efectos notables en la moral de los combatientes, fue a veces contraproducente: Los alemanes no se convirtieron inmediatamente en antinazis cuando los aliados empezaron a arrasar sus ciudades. Los británicos tampoco iban a capitular por el bombardeo masivo de ciudades como Londres, que al contrario, convirtieron en mito de resistencia nacional siendo contraproducente. Y los japoneses no capitularon por el bombardeo masivo de sus ciudades con superfortalezas volantes; Lo hicieron tras el uso paralelo del arma nuclear con una potencia destructiva mucho mayor, aunque también hay evidencias que sugieren que la penetración del Ejercito Rojo desde el 9 de Agosto en Manchuria ponía fin a cualquier sueño de un Imperio Japonés con penetración en el continente Asiático. Igualmente, el bombardeo estratégico entendido como el ataque a objetivos civiles para lograr efectos políticos resultaba menos útil para sociedades con un desarrollo urbano menor, como fue la Guerra de Vietnam, donde las campañas Linebacker fueron un éxito pero tuvieron costes politicos apreciables. ¿Y como esperamos utilizar entonces armamento nuclear para todo esto, que ve cuestionada su capacidad como disuasor ante medios convencionales, ante agresiones, y su personalidad de arma para ganar guerras, en un mundo además globalizado? Esas armas suponen además unos costes enormes para la perspectiva de no ser utilizada jamás.
Pero el hecho de ser EEUU la superpotencia en este panorama tendiente a una proliferación nuclear que habia vivido un paréntesis con el fin de la guerra fría y los tratados de limitación ruso-estadounidenses complica la respuesta a este problema. Un horizonte New START con 1000 cabezas nucleares hace sin duda que ningún lider mundial sano vaya a ejercer una agresión nuclear contra Estados Unidos, aunque tenga 37 veces menos cabezas que en 1967. El problema es, ¿La sensación de los países nucleares es de que negocian con mayor fuerza si están respaldados por un mayor número de cabezas nucleares? Echando un vistazo a la hemeroteca parece que sí podría ser así: Tanto en las crisis entre la URSS y los EEUU durante la primera fase de la Guerra Fría como en la guerra indopakistaní de 1999, siendo ambas relaciones tensas entre poderes nucleares, los respectivos secretarios de estado estadounidense e indio citaron el mayor tamaño de su arsenal nuclear para terminar imponiendo su agenda sobre el terreno, porque ante el riesgo de una guerra nuclear, teniendo uno mayor, puedes "ganar" a este tipo de juego. Otra cosa es que a la hora de la verdad otros muchos condicionantes entren en juego; Por eso la URSS no ganó la guerra fría aunque acabase superando a EEUU en número de cabezas.
Muchos académicos protestan ante el desarme nuclear de EEUU, señalando que debería tener la capacidad de aniquilar el arsenal nuclear de adversarios menores antes de poder ser amenazado por sus armas, y que el paraguas nuclear que EEUU ofrece repercute no sólo en su seguridad sino en la estabilidad de equilibrios regionales, en un tablero de juego estratégico multipolar, que ha cambiado enormemente y que enfatiza cada vez más en la ofensiva (Guerra cibernética, militarización del espacio, Prompt-Global Strike...). En todo caso, con o sin reduccion de arsenales por parte de la Superpotencia, la perspectiva de una nueva ola de proliferación nuclear que empuje a más países a dotarse con ese tipo de armas, con la tentación de volver a una época más sencilla como aquella, podría acabar animando a otros estados a invertir en estas capacidades, en un mundo globalizado que limita a los estados que se ven obligados a ejercer las competencias recortadas que conservan. La defensa es una de ellas. Pero incidentes en los que un simple interruptor fueron la única diferencia entre la normalidad o un fallout 3 hacen que un humilde servidor reflexione sobre la humana manía de jugar con fuego.
La Falcata
Seguridad, defensa, historia y geopolítica desde mi rincón de internet
sábado, 30 de noviembre de 2013
sábado, 23 de noviembre de 2013
Hacia una segunda era nuclear
Paul Bracken, politólogo y profesor de ciencia política en la Universidad de Yale, ha sostenido durante años que el mundo se encuentra a las puertas de una segunda era nuclear que, tras un período de descanso y de distensión luego del colapso de la Unión Soviética en 1991, amenaza con devolver al mundo a la carrera armamentística en cuanto a tecnología nuclear se refiere, de acuerdo al concepto de la rivalidad entre el viejo hegemon y potencias emergentes formulada en las coordenadas de la disuasión estratégica y la competición tecnológica, militar y propagandística con enfrentamientos indirectos ( Los "Proxy conflicts" tan conocidos en los picos de tensión de la Guerra Fría). Parece evidente que tras unos años bastante unipolares, la guerra civil siria ha acabado pareciéndose mucho a los viejos enfrentamientos indirectos de la Guerra Fría en todos sus aspectos. Y aunque las diferentes administraciones estadounidenses desde 1991 han profundizado en el camino de los "peace dividends" en el campo estratégico, centrandose en consolidar una superioridad cualitativa y numérica en el enfrentamiento contra estados como Serbia o Iraq, siempre sin armamento nuclear, sin que la potencia de fuego fuese nunca un problema en las diferentes intervenciones militares llevadas a cabo por EEUU desde entonces, e incluso varios estados nucleares se deshicieron de sus arsenales durante los años 90 (Ucrania, Bielorrusia y Kazajistán, en realidad herederos de stocks soviéticos de cabezas nucleares que dificilmente podían mantener, y Sudáfrica, que luego de tenerlas como un bluff militarmente inútil durante la Guerra de Angola de 1975-1988, se deshizo de las pocas que poseía antes del final del Apartheid) no hay que perder de vista que se han incorporado otras para sustituirlos, que abren riesgos más serios para la desestabilización de sus respectivas regiones más serias que estos países que abandonaron el armamento nuclear:
-Pakistán se incorporó al club nuclear en este período, realizando su primera prueba en 1998 y teniendo un conflicto armado con la también nuclear India al año siguiente (Guerra de Kargil, 1999) con el que algunos analistas llegaron a especular lo que podría suceder en un intercambio limitado de cabezas nucleares en la región. Si bien su programa nuclear arranca ya en los años 70, poco antes de la primera prueba nuclear india (1974), la rivalidad de este estado con la India va a causar una carrera entre los dos países por dotarse de vectores de lanzamiento cada vez más capaces. Esto va a tener más consecuencias además de resultar en la proliferación nuclear en el Índico: Va a ser un hecho determinante en el desafío iraní tratando dotarse de armamento nuclear. Además, teniendo en cuenta el control militar del arma y el ominoso apoyo de algunos sectores del país a organizaciones yihadistas en una verdadera guerra sucia contra la India este Pakistán nuclear no dejará de ser una incomodidad política para sus grandes valedores estadounidenses.

-Corea del Norte. Después de la colaboración soviética desde los años 60 para establecer un programa civil de energía nuclear, Corea del Norte inició su programa nuclear militar clandestino en los años 80, obteniendo según parece información pakistaní para el proceso de enriquecimiento de Uranio durante los años 90. Tras el colapso de la Unión soviética y unos años de tiras y aflojas con la Comunidad Internacional luego de abandonar el NPT a principios de la década y reafirmarlo tras las presiones derivadas de la Resolución 825 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (1993),. la Guerra de Irak (2003) y la fragmentación resultante de la comunidad internacional pusieron el telón de fondo para la definitiva retirada de Corea del Norte del Tratado de No Proliferación, abriendose los diálogos a seis partes con los que tratar de contener el programa koreano, y en Octubre de 2006 se produce el primer ensayo nuclear, de los que desde entonces se han producido allí entre 3 y 5 según fuentes; El primero fue controvertido por su escasa potencia, pero sirvió al país como baza de negociación política para los diálogos a seis partes al año siguiente, en los que el régimen juche ofrecía suspender la produccion de plutonio en la central de Yongbyon a cambio de una normalización en sus relaciones externas con EEUU y Japón, el suministro de hidrocarburos y el cese del embargo; Estos acuerdos se convirtieron pronto en papel mojado al continuar Pyongyang su programa de desarrollo de misiles balísticos, con campañas de prueba sobre el Mar del Japón (2009), y Corea reanudó sus ensayos nucleares ese mismo año. Paralelamente Corea del Norte ha invertido un considerable esfuerzo en el desarrollo de vectores estratégicos y nuevas armas balísticas, partiendo de la base de viejos misiles Scud. Su armamento balístico ha sido popular entre países árabes. Pakistán recibió misiles balísticos norcoreanos con los que implementar su capacidad estratégica a fines de los años 90 a cambio de su información nuclear. Irán produce bajo licencia misiles norcoreanos de medio alcance Hwasong 4 y 5. Egipto, Siria, los Emiratos Árabes Unidos o Yemen (Este último país era el destinatario del cargamento de misiles 15 misiles, 15 cabezas de alto explosivo y tanques de productos químicos interceptado por la fragata F-85 Navarra de la Armada Española en el Índico en 2002, en el marco de la operación Libertad Duradera) son sus clientes árabes. Los ultimos misiles en desarrollo, de combustible sólido y diversas etapas, más estables que sus antecesores, multiplican el alcance de los primeros modelos. La inteligencia estadounidense estima que antes de terminar la década de 2010 Pyongyang contará con vectores capaces de alcanzar la Costa Oeste de EEUU.
-Irán tambien remonta su programa nuclear a hace décadas. El régimen imperial del Shah se adhirió al programa Átomos para la paz como aliado de los EEUU pero ya Kissinger buscaba limitar las exportaciones sensibles a Irán ante la cierta posibilidad de que el país, que se estaba dotando de unas fuerzas armadas que le convertían en una gran potencia regional, buscase un programa nuclear de doble uso con el que disuadir tanto a Pakistán como a Irak y quedar como potencia regional en la región; La revolución islámica y la posterior invasión iraquí con la guerra 1980-1988 fueron catastróficas en un aspecto cualitativo para las Fuerzas Armadas; Muchos oficiales formados en occidente fueron purgados y otros huyeron, quedando estas muy degradadas para la guerra de desgaste a la que tuvieron que responder. Lo mismo ocurrió con la comunidad científica, en tanto que Jomeini desconfiaba de los logros tecnológicos extranjeros. Pero desde 1990 Jamenei revivió el programa nuclear abiertamente, seguramente abriendo de forma encubierta también la investigación para un programa militar motivado por sus difíciles vecinos; En fase inicial se hicieron con las tecnologias necesarias para construir nuevos reactores y obtener materias primas por asistencia de Rusia y de China, y obtuvo mayor libertad de movimientos tras la guerra de Irak. Mientras el país insiste en que su programa es de una orientación exclusivamente civil, en dos ocasiones ha sido descubierto Irán ocultando deliberadamente instalaciones nucleares a los inspectores de la OIEA en las que puede estar produciendo plutonio; Paralelamente las sanciones y bloqueos a los que EEUU ha sometido al país constantemente aproximaron al país a Corea del Norte, con el que colabora e intercambia información tecnológica. Es sabido que existe colaboración en el campo misilístico, y es posible que exista tambien en cuanto a la construccion de cabezas nucleares operativas. Se estima que Irán podría estar en condiciones de producir una cabeza nuclear hacia mediados de esta década. Aunque la "locura" de este régimen en política exterior ha sido muy exagerada interesadamente, la proliferación nuclear en Irán podría tener claras consecuencias: No sólo extendiendo la proliferación indopakistaní, sino potencialmente extendiendo la proliferación nuclear a los estados árabes del Golfo, temerosos del creciente chií en la región, especialmente tras la atomización de Irak, y siempre competitivos con los persas.
Este es el marco, tendiente a la proliferación, en el que según podemos leer el presidente de EEUU Barack Obama ha planteado una reducción aún mayor de sus arsenales estratégicos hasta el entorno de las 1000 cabezas nucleares, el arsenal atómico más pequeño con el que ha contado nunca Washington desde 1953 y a un océano de distancia del "peak" en su número (Cerca de 37.000 cabezas nucleares en 1967). La cuestión abre un debate sobre el armamento nuclear, que ha de abordar sus implicaciones en el peso político de un estado, sus consecuencias en los equilibrios estratégicos regionales y mundiales o la propia utilidad militar de las armas habida cuenta del gran coste de mantenimiento que suponen.
-Pakistán se incorporó al club nuclear en este período, realizando su primera prueba en 1998 y teniendo un conflicto armado con la también nuclear India al año siguiente (Guerra de Kargil, 1999) con el que algunos analistas llegaron a especular lo que podría suceder en un intercambio limitado de cabezas nucleares en la región. Si bien su programa nuclear arranca ya en los años 70, poco antes de la primera prueba nuclear india (1974), la rivalidad de este estado con la India va a causar una carrera entre los dos países por dotarse de vectores de lanzamiento cada vez más capaces. Esto va a tener más consecuencias además de resultar en la proliferación nuclear en el Índico: Va a ser un hecho determinante en el desafío iraní tratando dotarse de armamento nuclear. Además, teniendo en cuenta el control militar del arma y el ominoso apoyo de algunos sectores del país a organizaciones yihadistas en una verdadera guerra sucia contra la India este Pakistán nuclear no dejará de ser una incomodidad política para sus grandes valedores estadounidenses.

-Corea del Norte. Después de la colaboración soviética desde los años 60 para establecer un programa civil de energía nuclear, Corea del Norte inició su programa nuclear militar clandestino en los años 80, obteniendo según parece información pakistaní para el proceso de enriquecimiento de Uranio durante los años 90. Tras el colapso de la Unión soviética y unos años de tiras y aflojas con la Comunidad Internacional luego de abandonar el NPT a principios de la década y reafirmarlo tras las presiones derivadas de la Resolución 825 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (1993),. la Guerra de Irak (2003) y la fragmentación resultante de la comunidad internacional pusieron el telón de fondo para la definitiva retirada de Corea del Norte del Tratado de No Proliferación, abriendose los diálogos a seis partes con los que tratar de contener el programa koreano, y en Octubre de 2006 se produce el primer ensayo nuclear, de los que desde entonces se han producido allí entre 3 y 5 según fuentes; El primero fue controvertido por su escasa potencia, pero sirvió al país como baza de negociación política para los diálogos a seis partes al año siguiente, en los que el régimen juche ofrecía suspender la produccion de plutonio en la central de Yongbyon a cambio de una normalización en sus relaciones externas con EEUU y Japón, el suministro de hidrocarburos y el cese del embargo; Estos acuerdos se convirtieron pronto en papel mojado al continuar Pyongyang su programa de desarrollo de misiles balísticos, con campañas de prueba sobre el Mar del Japón (2009), y Corea reanudó sus ensayos nucleares ese mismo año. Paralelamente Corea del Norte ha invertido un considerable esfuerzo en el desarrollo de vectores estratégicos y nuevas armas balísticas, partiendo de la base de viejos misiles Scud. Su armamento balístico ha sido popular entre países árabes. Pakistán recibió misiles balísticos norcoreanos con los que implementar su capacidad estratégica a fines de los años 90 a cambio de su información nuclear. Irán produce bajo licencia misiles norcoreanos de medio alcance Hwasong 4 y 5. Egipto, Siria, los Emiratos Árabes Unidos o Yemen (Este último país era el destinatario del cargamento de misiles 15 misiles, 15 cabezas de alto explosivo y tanques de productos químicos interceptado por la fragata F-85 Navarra de la Armada Española en el Índico en 2002, en el marco de la operación Libertad Duradera) son sus clientes árabes. Los ultimos misiles en desarrollo, de combustible sólido y diversas etapas, más estables que sus antecesores, multiplican el alcance de los primeros modelos. La inteligencia estadounidense estima que antes de terminar la década de 2010 Pyongyang contará con vectores capaces de alcanzar la Costa Oeste de EEUU.
-Irán tambien remonta su programa nuclear a hace décadas. El régimen imperial del Shah se adhirió al programa Átomos para la paz como aliado de los EEUU pero ya Kissinger buscaba limitar las exportaciones sensibles a Irán ante la cierta posibilidad de que el país, que se estaba dotando de unas fuerzas armadas que le convertían en una gran potencia regional, buscase un programa nuclear de doble uso con el que disuadir tanto a Pakistán como a Irak y quedar como potencia regional en la región; La revolución islámica y la posterior invasión iraquí con la guerra 1980-1988 fueron catastróficas en un aspecto cualitativo para las Fuerzas Armadas; Muchos oficiales formados en occidente fueron purgados y otros huyeron, quedando estas muy degradadas para la guerra de desgaste a la que tuvieron que responder. Lo mismo ocurrió con la comunidad científica, en tanto que Jomeini desconfiaba de los logros tecnológicos extranjeros. Pero desde 1990 Jamenei revivió el programa nuclear abiertamente, seguramente abriendo de forma encubierta también la investigación para un programa militar motivado por sus difíciles vecinos; En fase inicial se hicieron con las tecnologias necesarias para construir nuevos reactores y obtener materias primas por asistencia de Rusia y de China, y obtuvo mayor libertad de movimientos tras la guerra de Irak. Mientras el país insiste en que su programa es de una orientación exclusivamente civil, en dos ocasiones ha sido descubierto Irán ocultando deliberadamente instalaciones nucleares a los inspectores de la OIEA en las que puede estar produciendo plutonio; Paralelamente las sanciones y bloqueos a los que EEUU ha sometido al país constantemente aproximaron al país a Corea del Norte, con el que colabora e intercambia información tecnológica. Es sabido que existe colaboración en el campo misilístico, y es posible que exista tambien en cuanto a la construccion de cabezas nucleares operativas. Se estima que Irán podría estar en condiciones de producir una cabeza nuclear hacia mediados de esta década. Aunque la "locura" de este régimen en política exterior ha sido muy exagerada interesadamente, la proliferación nuclear en Irán podría tener claras consecuencias: No sólo extendiendo la proliferación indopakistaní, sino potencialmente extendiendo la proliferación nuclear a los estados árabes del Golfo, temerosos del creciente chií en la región, especialmente tras la atomización de Irak, y siempre competitivos con los persas.
Por otro lado, la proliferación en Norkorea, la creciente capacidad estratégica china y su política cada vez más agresiva en las disputas en el Mar de la China Oriental y Meridional, unidas a la percepción de una menor presencia militar estadounidense por los compromisos adquiridos en el Índico ponen en riesgo de proliferación nuclear la región de Asia-Pacífico.
Este es el marco, tendiente a la proliferación, en el que según podemos leer el presidente de EEUU Barack Obama ha planteado una reducción aún mayor de sus arsenales estratégicos hasta el entorno de las 1000 cabezas nucleares, el arsenal atómico más pequeño con el que ha contado nunca Washington desde 1953 y a un océano de distancia del "peak" en su número (Cerca de 37.000 cabezas nucleares en 1967). La cuestión abre un debate sobre el armamento nuclear, que ha de abordar sus implicaciones en el peso político de un estado, sus consecuencias en los equilibrios estratégicos regionales y mundiales o la propia utilidad militar de las armas habida cuenta del gran coste de mantenimiento que suponen.
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